Autoinstrucciones: el método para otorgar autonomía y confianza a tus alumnos

Escrito por Iris

Los maestros, a lo largo de nuestra carrera, nos encontramos con que por nuestras manos llegan a pasar una gran variedad de niños y niñas, cada uno distinto y único en su ser.

Cada uno de estos niños tiene una personalidad única, un carácter concreto, un nivel de desarrollo específico, unas motivaciones particulares y, en especial, unas necesidades propias. Esto nos lleva a darnos cuenta de que cada niño tiene un ritmo de aprendizaje propio y cambiante durante su proceso de desarrollo integral.

Podemos encontrarnos en un aula donde la mayoría seguirán, a simple vista, un mismo ritmo. Pero también nos encontraremos con algunos niños y niñas con un ritmo diferente al que deberemos adecuarnos para poder ayudarles a impulsarse en su proceso de enseñanza y aprendizaje.

En este artículo quiero centrarme en esos niños con un ritmo de aprendizaje diferente, concretamente en los niños y niñas con dificultades específicas de aprendizaje.

bear-609548_960_720

Las funciones ejecutivas

Uno de los grandes retos dentro del ámbito de la intervención psicopedagógica en niños con dificultades específicas de aprendizaje es aquel enfocado a la enseñanza y adquisición de los procesos de aprendizaje de manera autónoma.

Dicho así suena muy fácil, pero si nos paramos a pensar y profundizamos en la consecución específica de los procesos cognitivos de nuestros pequeños (y no tan pequeños) con dificultades específicas de aprendizaje, nos encontramos generalmente con un déficit en la ejecución correcta de las funciones ejecutivas.

building-blocks-456616_960_720

¿Qué representa un déficit en las funciones ejecutivas?

Tener dificultades en la consecución de las funciones ejecutivas significa, a grandes rasgos, tener una dificultad a la hora de realizar tareas desde un punto de vista planificado.

Una dificultad en las funciones ejecutivas implica en su origen problemas para planificarse, memorizar, organizarse, administrar el tiempo y disponer de cierta flexibilidad mental para resolver tareas simples.

Es entonces cuando llevar a cabo tareas básicas de la vida cotidiana como cocinar una receta o hacer las tareas y estudiar se puede convertir en grandes retos que, si no se trabajan de manera adecuada, pueden resultar en su mayoría frustrados.

upset-534103_960_720

Dentro del ámbito pedagógico este déficit puede parecer un impedimento fácil de salvar si se trabaja adecuadamente, pero cabe destacar que no por ser fácil no vaya a ser crucial trabajarlo desde edades tempranas.

Ya que en apariencia este déficit en funciones ejecutivas puede parecer algo simple y superficial, hay que tener muy en cuenta la manera tan arraigada en que puede afectar a los procesos de desarrollo integral de los niños, llevándoles a la frustración personal, a un desajuste emocional y a un posible futuro de abandono escolar.

comfort-536896_960_720

Las funciones ejecutivas abarcan una serie de procesos cognitivos básicos y de gran necesidad de ser integrados adecuadamente por las personas, como son la memoria de trabajo que nos permite manipular la información en nuestra mente, el razonamiento que nos permite elaborar inferencias, la planificación en general, la flexibilidad que nos permite crear estrategias eventualizadas, la toma de decisiones, el seguimiento en multitarea…etc.

Todos estos procesos conforman un cómputo que afecta de forma directa en la generación y regulación de conductas enfocadas a una práctica efectiva y adecuada con la finalidad de alcanzar una serie de objetivos. Si alguno o algunos de estos procesos fallan en su ejecución, entonces falla la cadena de funciones cognitivas y la tarea a realizar tiende a tener una ejecución frustrada o errada.

El déficit en las funciones ejecutivas dentro del proceso de aprendizaje y desarrollo emocional

Todo proceso de enseñanza y aprendizaje implica subprocesos pautados con el objetivo final de adquirir conocimientos. Estos subprocesos pautados pueden consistir en: leer un tema de manera consciente, crear razonamientos lógicos internos sobre el tema, llegar a una comprensión completa sobre lo que ha leído, llevar a cabo actividades de ampliación relacionadas con el tema permitiendo una mayor adquisición del conocimiento y (a largo plazo) la memoria o recuerdo de este conocimiento ya adquirido.

still-life-1037378_960_720

Pero, ¿qué pasa cuando alguna de estas pautas falla? Pues, sucede que resulta dificultoso alcanzar el objetivo final, en este caso adquirir ese conocimiento. En el momento en que el niño tiene dificultades en la lectura, en la recreación de razonamientos lógicos que le lleven a una mayor comprensión o en la realización de tareas alternativas, es entonces cuando el objetivo final se aleja bastante de lo deseado.

.

toy-1350218_960_720

Cabe destacar que además de efectos negativos en los procesos de enseñanza y aprendizaje, también podemos evidenciar problemas importantes en el proceso de desarrollo emocional y conductual del niño o la niña en cuestión. Es entonces cuando aparecen una serie de conductas muy concretas como respuesta a esa frustración debida a la dificultad de llevar a cabo tareas simples de manera continuada.

Estas conductas las podemos observar a través de una impulsividad en la realización de tareas como método para atajar el problema, problemas de atención y concentración,  conductas de evitación hacia el aprendizaje, berrinches, enfados, sentimientos de incomprensión hacia el entorno directo…etc.

.

baby-sitter-1249395_960_720

Es muy importante comprender que estas conductas son respuestas emocionales directas debidas a la frustración interna que supone el hecho de no ser capaz de planificar tareas simples.

Si además nos paramos a pensar en el enfoque tan competitivo que suele generalizarse en la escuela de hoy en día, este déficit en las funciones ejecutivas puede convertirse a corto plazo en un gran impedimento en el desarrollo personal de un niño.

¿Cómo podemos trabajar las funciones ejecutivas en el aula?

Un plan correcto de intervención enfocado al déficit en funciones ejecutivas implicaría trabajar principalmente y de manera directa todos esos procesos mencionados anteriormente que conforman las funciones ejecutivas: memoria de trabajo, razonamiento lógico, planificación…etc. Y de manera paralela se debería intervenir a través de sesiones de desarrollo de procesos de aprendizaje basados en el entrenamiento en autoinstrucciones.

in-a-semicircle-907843_960_720

Pero, ¿en qué consiste exactamente el entrenamiento en autoinstrucciones?

Este tipo de entrenamiento puede variar mucho según el profesional que guíe al niño, pero por lo general sigue una misma dinámica  subdividida en cinco pautas básicas:

  • La primera pauta consiste en que el maestro o el profesional a cargo actúe como un modelo para el niño, mostrándole la forma en que de manera oral puede ser capaz de hablarse a si mismo indicándose qué es lo que está haciendo exactamente en ese momento.
problem-860227_960_720
  • La segunda pauta está basada en la repetición del modelo por parte del niño en cuestión. Es aquí donde el niño debe repetir la misma acción realizada por el guía mientras el propio guía relata en voz alta (como anteriormente) lo que está realizando, modelando la tarea si fuese necesario.
  • Durante la tercera pauta el niño debe repetir la misma tarea, pero en esta ocasión debe ser él mismo quien repite en voz alta la instrucción en sí misma.
solution-860229_960_720
  • En la cuarta pauta el niño repite la misma tarea y repite la instrucción, solo que esta vez debe hacerlo en una voz más baja.
  • Finalmente, en la quinta pauta y una vez haya adquirido la estrategia, el niño debe repetir la tarea en silencio, realizando las propias autoinstrucciones de manera interna.

Otra forma de llevar a cabo este entrenamiento basado en autoinstrucciones puede ser acompañando el refuerzo verbal con refuerzos visuales o quinestésicos. Considero,  que el tipo de refuerzo debe der ir siempre razonado según el perfil sensorial del niño o la niña en cuestión con quien trabajemos, y según sus necesidades de refuerzo.

Lo que no hay que olvidar

Basar un proceso de aprendizaje a través del entrenamiento en autoinstrucciones es una de las estrategias más efectivas para crear una visualización acertada de las pautas a seguir en la consecución de objetivos en tareas.

Un objetivo es más fácil de alcanzar cuando valoramos detenidamente cuáles serán las pautas a llevar a cabo y planificarlas de manera temporalizada y estratégica con la finalidad de darle un sentido práctico. Y es a través de esta finalidad pragmática que conseguimos que los niños y niñas alcancen conocimientos de manera proactiva y positiva.

teddy-1640678_960_720

Además, el entrenamiento en autoinstrucciones es una gran herramienta de apoyo para el niño, proporcionándole una mayor seguridad en el día a día.

Gracias a la seguridad que le aporta este método de aprendizaje podemos conseguir que el niño o la niña sea capaz de autogestionarse y regularse emocionalmente, otorgándole una mayor capacidad de iniciativa y autodeterminación, siendo él o ella misma quien tome las riendas en su vida diaria de forma autónoma.

Maestra de Ed.Primaria y especialista de PT. Hiperactiva de la vida. Busco respuestas especiales a preguntas extrañas. Desplegando el poder de la Pedagogía.